Leo con auténtico estupor en
Libertad Digital un artículo firmado por Fernando Herrera titulado
Si al voto electrónico . Dado que por mi experiencia profesional no solo conozco el tema de primera mano (he impartido cursos sobre el tema, trabajado en varios desarrollos... y sentido el aliento del Estado en el cogote..., pero eso es otra historia), me considero plenamente cualificado para intentar contestar a este artículo punto por punto. Espero no aburrir al lector.

Resumen para vagos:
Nuestra ley del procedimiento electoral es una de las mejores jamás escritas, fruto de la desconfianza mutua entre los partidos políticos en los primeros años de la Transición. Cualquier reforma que signifique una pérdida de garantías respecto del procedimiento actual debería ser rechazada de plano
Antecedentes:
Hace ya muchos años, escribí un ensayo titulado
"voto electrónico y software libre", donde planteaba ya las dificultades del tema. Mucho ha llovido desde entonces, pero las bases siguen siendo las mismas: si no se dan mayores garantías que el sistema actual, no se debe implementar
En
Kriptópolis, la web de Criptografía y Seguridad española por excelencia existe un foro entero dedicado al análisis y critica
del DNI y el voto electrónico.Con motivo del Referendum sobre la Constitución Europea, tuve el dudoso honor de analizar la
prueba de voto electrónico que se realizó. Como el tema todavía colea, digamos simplemente que "
El libro del presidente" existe...
Argumentos:
Al margen de las cuestiones técnicas, en las que no quiero meterme, y de las que hay enlaces más que suficientes en Kriptópolis, veamos los argumentos con que Fernando Herrera ilustra su tesis
Podemos resumir su tesis en éste párrafo del artículo:
Lo cierto es que por internet podemos realizar transacciones de las más importantes que nos imaginemos, en las que está en juego nuestro dinero y patrimonio. Podemos comprar prácticamente de todo, desde una entrada de teatro a una casa; podemos apostar a juegos de azar; podemos realizar cualquier tipo de operación bancaria... si hasta nos podemos arruinar en Bolsa. Y, sin embargo, no podemos votar.
Efectivamente: podemos hacer todo eso y mucho más. Internet es la puerta al mundo globalizado. Pero todas esas operaciones tienen una característica comun:
Sabemos quién las realiza. En cristiano:
no son secretas. Si don Fernando estima que el voto no tiene por qué ser secreto... pues aparte de tener que reformar la Constitución, me parece que en el País Vasco las gentes van a estar encantadas con el tema... Existen soluciones técnicas, pero desde luego, el método no pasa por usar un teléfono si por ley el gobierno tiene los datos del propietario...
Secreto y Unicidad del voto son términos muy difícilmente compatibles, y que en cambio tienen una solución tradicional muy sencilla:
la urnaUn tema recurrente es el de la falta de ecologismo inherente a la creación de papeletas y el gasto consiguiente de distribución, el coste de las urnas, etc, etc. Me permito recordar que las urnas se reciclan, el papel es reciclado y las papeletas no usadas se reciclan también, y que el transporte, impresión y reciclado generan a su vez ingresos y puestos de trabajo, aunque sean temporales. ( por cierto ¿qué hay de contratar a los demandantes del INEM para ocupar las mesas electorales ). Estamos ante otro ejemplo del
"sofisma del escaparate" que tan bien explica Hazlitt en su libro
"Economía en una lección"Otra falacia que expone es el reconocimiento de que si bien la informática no está extendida, existen los ciber, y los teléfonos... Aparte de que como informático consciente no me atrevo a usar un cíber ni para leer el correo, volvemos al tema del secreto del voto... y a una discriminación a los que por alguna discapacidad no están en condiciones de usar la tecnología, empezando por los invidentes. Nos hemos cargado el voto secreto, ahora nos cargamos el
voto Universal.Sigamos: ¿Qué garantías tiene la Junta Electoral de que quien vota es quien dice ser?. En la urna presentamos el DNI, pero ¿y desde un teléfono móvil? ¿Cuanta gente conoce el número secreto de la tarjeta bancaria de la pareja?. ¿Cómo garantizamos que una persona sólo vota una vez? ¿Acaso en cada casa hay un ordenador por votante?. Ya nos hemos cargado el voto Universal, el voto secreto, y ahora el
voto igualQueda un aspecto que no se contempla en el artículo: El
voto libre. En el colegio electoral hay (debe haber) cabinas. y hay (debe haber) policía vigilando que nadie coaccione el voto de nadie. Pero ¿y en un voto remoto? ¿Qué garantías tengo de que nadie está vigilando y controlando mi voto, o incluso de que el etasuno de turno no me está apuntando mientras estoy votando desde el móvil? ¿Quién impide al subvencionador meter en un autobús a los subvencionados, darles un bocadillo ( o un reloj, siguiendo el
"método Bono") y llevarlos al cíber a que displicentemente voten por quien les lleva de excursión?
Un apunte mínimamente técnico. Si según las estadísticas entre el 50 y el 90 por ciento de los ordenadores domésticos tienen algún tipo de virus, ¿Podemos fiarnos de nuestros equipos?. Si el DNI electrónico está basado en algoritmos secretos ¿Podemos fiarnos de que la tarjetita no va a hacer más cosas de las que debe?¿Acaso tenemos acceso al código del programa de la aplicación de voto?
Un inciso: Es perfectamente viable y posible hacer un sistema de voto electrónico que técnicamente sea irreprochable.... Pero a pesar de ello seguimos violando el principio de universalidad de acceso al voto, a la par que no mejoramos las garantías ni evitamos la coacción.
En fin, si asumimos como necesarias todas estas pérdidas, ¿qué vamos a ganar? Pues sencillamente, que en lugar de terminar el recuento a las 23:00 horas, lo terminamos a las 20:15. ¿Merece la pena todo ese recorte de garantías y libertades para ganar dos míseras horas? Usted mismo, Don Fernando.
Por último, aunque nuestra democracia es -por decirlo de manera suave- manifiestamente mejorable, hay que tener en cuenta los antecedentes históricos de la
Ley Orgánica del Procedimiento ElectoralRecien llegada la democracia, los partidos no se fiaban de los restos del régimen franquista, la amenaza del golpismo y el pucherazo... ni de los otros partidos. todo ello hizo que se desarrollara una ley electoral fruto de la desconfianza, llena de garantías y procedimientos de comprobación y verificación. Una ley tan buena y efectiva que consigue hacer recuentos en tres horas, y que es ejemplo para muchos otros países.... lástima que ni los electores ni los elegidos hagan honor a dicha ley, pero eso es otra historia...
Yo vivo, trabajo y como gracias a internet, pero precisamente por ello soy consciente de que hay cosas y aplicaciones que no se deben hacer en el mundo virtual. Existe una definición para este tipo de programas que no son sino propaganda, proyectos para cobrar la subvención, y autobombo del gobierno de turno:
molaware El voto electrónico no es una cuestión de nuevas tecnologías.
Es una cuestión de Libertad
Jonsy vota NO al voto electrónico
Postdata. Pido perdón a los que me conocen por la superficialidad con que está expuesto este post. Pero he huído en lo que he podido de los aspectos técnicos. Seguro que me comprenderán
EDITADO 13-08-2008:
En
Libertad Digital, Daniel Rodriguez Herrera
ha contestado a su compañero de periódico.
José Manuel Gómez, Editor de
Kriptópolis ha enlazado
este artículo en su web.... y conseguido que el contador de visitas se vuelva loco :-) Gracias Jose